Mezclar puertas lisas con laterales abiertos permite esconder cables, impresoras y cajas, mientras exhibes recuerdos o plantas. Usa bisagras con cierre suave y ventilaciones discretas. Un módulo alto estrecho puede zonificar sin saturar, dejando que la luz comparta protagonismo con tus objetos queridos.
Cajones poco profundos con separadores guardan papelería, cargadores y tarjetas. Ganchos interiores sostienen auriculares y mochilas. Añade una bandeja extraíble para teclado o artes manuales. Al tener cada cosa su lugar, se reduce fricción diaria, aparecen superficies despejadas y aumenta la sensación de logro.
Asegura verticales a muros estructurales o techos mediante anclajes adecuados y escuadras invisibles. Calcula cargas por balda y distribuye peso. Así evitas vuelcos, vibraciones en videollamadas y microgolpes que deterioran cantos. La estabilidad suma calma, especialmente cuando conviven niños, mascotas y equipos delicados.